Hola niños y niñas.
Uno de los grandes cambios que he percibido de estar en La Voz de Cádiz a estar en la redacción central de Vocento es el cambio drástico de cantidad por calidad. Cuando antes tenía que hacer mil cosas y el tiempo era el mismo (el de un diario) no tenía más remedio que prescindir de la calidad para poder cumplir con todo el trabajo. Al princicio ponía bastantes impedimentos a esta situación porque me negaba a hacer mal un trabajo por el simple hecho de que éramos pocos y paría la abuela. Luego, con el tiempo, irremediablemente me fui acostumbrando y, aunque intentaba controlar que la calidad no bajara mucho, me dejaba llevar por la entrega a tiempo.
Ahora las cosas son diferentes, me he tenido que acostumbrar poco a poco a tranquilizarme, a no hacer un trabajo en 5 minutos sino pensar, planearlo, ejecutarlo, revisarlo, cambiar detalles, volver a hacerlo completamente de nuevo porque no convence... La verdad es que me ha costado, pero poco a poco voy pillando el nuevo ritmo y estoy contenta porque ahora sí que puedo decir que lo que hago, al menos, está pensado.
Aquí un ejemplo de hoy de lo que digo, un gráfico o diseño para una doble de 'V' sobre el gasto de papel en las empresas y su posible ahorro:


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